La impresora 3D ideal para principiantes

Seguramente muchos de ustedes habrán oído hablar de la impresión 3D.

Aunque parezca complicado, el funcionamiento básico es muy simple y muy parecido a una impresora común.

Cuando imprimimos con tinta, mandamos un archivo desde el ordenador y la impresora se encarga de mover un cabezal sobre una hoja de papel y soltar tinta para formar la figura o texto que le enviamos. Una impresora 3D hace, en principio, lo mismo. Pero en lugar de usar tinta, usa plástico que entra por un tubo y el cabezal lo derrite. En vez de imprimir sobre papel, imprimimos sobre una superficie que hace simplemente de base.

Y la diferencia más importante es que, además de moverse en 2 dimensiones, el cabezal de la impresora 3D se puede mover hacia arriba y abajo.

Cuando termina de imprimir una capa, baja un poco y se imprime otra capa sobre el plástico que ya se enfrió, o que se está enfriando. Así es como, después de varias capas, vamos viendo cómo se forma el objeto que enviamos a imprimir. En los últimos años la impresión 3D se fue haciendo cada vez más accesible, no solo porque bajaron los precios de las impresoras, sino porque cada vez más empresas intentan fabricar impresoras fáciles de usar.